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¡ANTE LA VORÁGINE NACIONALISTA: SINDICALISMO DE CLASE E INTERNACIONALISTA! - ¡DAVANT LA VORÀGINE NACIONALISTA: SINDICALISME DE CLASSE I INTERNACIONALISTA! - ¡ZURRUNBILO NAZIONALISTAREN AURREAN: KLASEKO SINDIKALISMO ETA INTERNAZIONALISTA! - ¡ANTE O VÓRTICE

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¡ANTE LA VORÁGINE NACIONALISTA: SINDICALISMO DE CLASE E INTERNACIONALISTA!

"¡Los obreros de todos los países somos extranjeros! Una sola clase una sola lucha". Esta frase concentra la esencia del carácter antinacionalista, antipatriota e internacional del sindicato de la clase obrera. Visto que, cada vez con más insistencia, nos intentan arrastrar a una fratricida batalla de banderitas, como sindicato de clase pensamos que es de extrema importancia explicar, aunque sea brevemente, el significado real de esta frase, que constituye el carácter y sentido de toda aquella organización que pretenda reclamarse del sindicalismo de clase, y por ende de Solidaridad y Unidad de los Trabajadores.

 ¿Qué es la nación? La burguesía, la clase de los capitalistas, nace revolucionaria contra el feudalismo y se extiende hasta allí donde la burguesía de otro lugar y con intereses contrapuestos le impide seguir avanzando, unificando un determinado territorio bajo la misma ley, los mismos pesos, las mismas medidas y la misma lengua, creando el MERCADO NACIONAL.

 ¿Qué es la identidad nacional? Para los empresarios, la clase de los capitalistas, el mundo representa un gran pastel, su "mercado", y dependerá de la fuerza que sean capaces de ejercer que consigan ser poseedores de una porción mayor o menor de éste. Por eso, la burguesía con intereses comunes se organiza para poder plantar cara a quien representa su competencia y así aumentar su posición de fuerza en tal o cual sitio. El mercado nacional, cuyo envoltorio místico es la nación, se le aparece como su espacio particular, donde crecer, desarrollarse y si puede, desde donde proyectarse hacia nuevos mercados. La identidad nacional es pues la fusión de las diferentes clases sociales y la sumisión de este cuerpo fusionado a los intereses exclusivos de la burguesía, camuflados siempre como "interés nacional". Pero en realidad esta identidad nacional, el nacionalismo, representa tan sólo un interés circunstancial para la burguesía, ya que todo empresario aspira a crecer, y esto implica a la larga superar los límites y estrecheces nacionales y regionales. Y cuando conviene se vuelven nacionalistas andorranos, suizos o de las Islas Caimán. Esta realidad está ante los ojos de todos: los empresarios van allí donde pueden extraer una mayor plusvalía al obrero, sin importar el país o región de que se trate, así como también el obrero va allí donde pueda encontrar trabajo, sin importar el mar que tenga que cruzar, la distancia que tenga que andar y lo que tenga que arriesgar. El obrero nace "libre" bajo la sociedad capitalista, pero sin trabajar no hay salario, y sin salario no hay el plato de sopa sobre la mesa del hogar del obrero, así que esta supuesta "libertad" no es más que la obligación de ir allí donde encuentre las mejores condiciones como esclavo moderno, como trabajador asalariado. Unos y otros atraviesan los límites nacionales; unos por el afán de un mayor beneficio, los otros por la necesidad de sobrevivir.

 

 ¿Qué saca el obrero con su implicación en los movimientos identitarios nacionales? La perpetuación de sus miserias. Contribuye a proteger los intereses de una determinada fracción de la burguesía, actuando en contra de sus propios intereses, tanto a nivel inmediato, produciendo la santa plusvalía que la clase de los caníbales -los empresarios- se apropiará en aras del interés nacional, como a más largo plazo, desviando su mirada de la necesidad de la superación de la sociedad burguesa y la consiguiente abolición del trabajo asalariado. Por otra parte, el orden capitalista se sienta sobre una enorme olla a presión que constituye la anarquía de la producción mercantil con sus crisis de sobreproducción, que empuja a la acción a la clase obrera mundial, clase social mayoritaria a nivel internacional, con un problema en común e intereses de clase en común. La burguesía sabe que cuanto más fraccionada esté la clase obrera, menor probabilidad de éxito tendrán sus luchas y con mayor facilidad impondrá el sacrificio para los intereses de la producción.

 ¿Puede una organización obrera de clase apoyar un movimiento nacional? No y mil veces no. La clase obrera mundial tiene un proyecto en común que es defenderse de los ataques de la burguesía mundial, con lo cual, encerrar la lucha obrera dentro de los límites nacionales es como mínimo una estupidez y una irresponsabilidad. Tanto las organizaciones que se reclaman de la supuesta "izquierda" nacionalista, como de la derecha obrerista, están para arrastrar la lucha obrera hacia el camino de la conciliación nacional de clases, sólo en beneficio de la clase burguesa. Es curioso ver el empleo recurrente por parte de estas organizaciones supuestamente de clase de conceptos interclasistas como "pueblo", "sociedad", "ciudadanía", "nación oprimida" al lado de "clase obrera". ¿Acaso un empresario catalán es diferente de uno español, alemán, etc.? ¿Acaso creéis que una legislación laboral "propia", y siempre burguesa, beneficiará a la clase obrera? Estas denominaciones engañosas son un guiño al tendero de la esquina, al fabricante local de yogures artesanales, al intelectual o político progre, etc. Sirven para arrastrar a la clase obrera a defender los intereses de la pequeña burguesía.

 "Curiosamente", este auge identitario nacional coincide con el proceso de radicalización que están tomando determinadas fracciones de la burguesía al ver reducir parte de su mercado fruto de la crisis actual. Con frecuencia, fracciones de la burguesía, no habiendo sido capaces de imponer sus intereses, en vísperas de que el pastel se empequeñezca y la competencia aumente, reclaman desesperadamente su derecho a sacar tajada y a proteger lo que consideran su espacio vital geográfico, su mercado, su nación. Y, como ha sucedido históricamente, y sucede en la actualidad, ¿a quién arrastran en sus proyectos nacionales? A la clase obrera. La burguesía vive en lucha permanente: al principio, contra la aristocracia; después, contra aquellas fracciones de la misma burguesía, cuyos intereses entran en contradicción con los progresos de la industria, y siempre, en fin, contra la burguesía de todos los demás países. En todas estas luchas se ve forzada a apelar al proletariado, a reclamar su ayuda y arrastrarle así al movimiento político.(Manifiesto del Partido Comunista, 1848).

 La lucha de un sindicato de clase, no puede obedecer a los criterios de clasificación por nacionalidades impuestas por la legalidad o la ideología burguesa. Todo encierro en estos límites es un absurdo y constituye un atropello a la unión de la clase obrera, y en consecuencia un impedimento al desarrollo de su lucha. El sindicato debe pugnar y luchar activamente para unir a todos los trabajadores, tengan la condición legal que tengan, reduciendo las diferencias que debilitan la lucha obrera y creando un bloque granítico formado por una única clase: la CLASE OBRERA.

 Solidaridad y Unidad de los Trabajadores, como sindicato de clase, no defiende ninguna patria, ninguna nación, ninguna bandera, ningún color de piel, ninguna lengua, y en resumen no se identifica con ninguna identidad nacional. La clase obrera es extranjera allí donde se encuentra, pues en esta sociedad sólo existe como tal por los intereses de los capitalistas, intereses que le son completamente ajenos. ¡LOS OBREROS, EN TODOS LOS PAÍSES, SOMOS EXTRANJEROS!

 ¡Compañeros! No dejemos que el nacionalismo de la bandera que sea nos lleve a reivindicar cadenas de oro a la patria-celda que nos haya tocado. Los obreros no tenemos patria. Recuperamos el internacionalismo proletario y unamos nuestras luchas bajo la única bandera de la clase obrera: LA BANDERA ROJA!

 

¡DAVANT LA VORÀGINE NACIONALISTA: SINDICALISME DE CLASSE I INTERNACIONALISTA!

 

"Els obrers de tots els països som estrangers! Una sola classe una sola lluita". Aquesta frase concentra l'essència del caràcter antinacionalista, antipatriota i internacional del sindicat de la classe obrera. Veient que, cada cop amb més insistència, ens intenten arrossegar a una fratricida batalla de banderetes, com a sindicat de classe pensem que és d'extrema importància explicar, encara que sigui breument, el significat real d'aquesta frase, que constitueix el caràcter i sentit de qualsevol organització que pretengui reclamar-se del sindicalisme de classe, i per tant de Solidaritat i Unitat dels Treballadors.

 Què és la nació? La burgesia, la classe dels capitalistes, neix revolucionària contra el feudalisme i s'estén fins allà on la burgesia d'un altre lloc i amb interessos contraposats li impedeix seguir avançant, unificant un determinat territori sota la mateixa llei, els mateixos pesos, les mateixes mesures i la mateixa llengua, creant el MERCAT NACIONAL.

 Què és la identitat nacional? Pels empresaris, la classe dels capitalistes, el món representa un gran pastís, el seu "mercat", i dependrà de la força que siguin capaços d'exercir que aconsegueixin ser posseïdors d'una porció més gran o més petita d'aquest. Per això, la burgesia amb interessos comuns s'organitza per poder plantar cara a qui representa la seva competència i així augmentar la seva posició de força en tal o qual lloc. El mercat nacional, l’embolcall místic del qual és la nació, se li apareix com el seu espai particular, on créixer, desenvolupar-se i si pot, des d'on projectar-se cap a nous mercats. La identitat nacional no és res més que la fusió de les diferents classes socials i la submissió d'aquest cos fusionat als interessos exclusius de la burgesia, camuflats sempre com "interès nacional". Però en realitataquesta identitat nacional, el nacionalisme, representa tan sols un interès circumstancial per a la burgesia, ja que tot empresari aspira a créixer, i això implica a la llarga superar els límits i estretors nacionals i regionals. I quan convé es tornen nacionalistes andorrans, suïssos o de les Illes Caiman. Aquesta realitat està davant dels ulls de tothom: els empresaris van allà on poden extreure una major plusvàlua a l'obrer, sense importar el país o regió de què es tracti, així com també l'obrer va allà on pugui trobar feina, sense importar el mar que hagi de creuar, la distància que hagi de caminar i el que hagi d'arriscar. L'obrer neix "lliure" sota la societat capitalista, però sense treballar no hi ha salari, i sense salari no hi ha el plat de sopa damunt la taula a la llar de l'obrer, així que aquesta suposada "llibertat" no és més que l’obligació d'anar allà on trobi les millors condicions com a esclau modern, com a treballador assalariat. Uns i altres travessen els límits nacionals; uns per l'afany d'un major benefici, els altres per la necessitat de sobreviure.

 Què en treu l'obrer amb la seva implicació en els moviments identitaris nacionals? La perpetuació de les seves misèries. Contribueix a protegir els interessos d'una determinada fracció de la burgesia, actuant en contra dels seus propis interessos, tant a nivell immediat, produint la santa plusvàlua, que la classe dels caníbals -els empresaris- s'apropiarà en nom de l'interès nacional, com a més llarg termini, desviant la seva mirada de la necessitat de la superació de la societat burgesa i la consegüent abolició del treball assalariat. D'altra banda, l'ordre capitalista s'asseu sobre una enorme olla a pressió que constitueix l'anarquia de la producció mercantil, amb les seves crisis de sobreproducció, que empeny a l'acció a la classe obrera mundial, classe social majoritària a nivell internacional, amb un problema en comú i interessos de classe en comú. La burgesia sap que com més fraccionada estigui la classe obrera, menys probabilitat d'èxit tindran les seves lluites i amb més facilitat imposarà el sacrifici per als interessos de la producció.

 Pot una organització obrera de classe recolzar un moviment nacional? No i mil vegades no. La classe obrera mundial té un projecte en comú que és defensar-se dels atacs de la burgesia mundial, amb la qual cosa, tancar la lluita obrera dins els límits nacionals és com a mínim una estupidesa i una irresponsabilitat. Tant les organitzacions que es reclamen de la suposada "esquerra" nacionalista, com de la dreta obrerista, volen arrossegar la lluita obrera cap al camí de la conciliació nacional de classes, només en benefici de la classe burgesa. Es curiós veure la utilització recurrent per part d'aquestes organitzacions suposadament de classe de conceptes interclassistes com "poble", "societat", "ciutadania", "nació oprimida" al costat de classe obrera. Potser un empresari català és diferent d'un d'espanyol, alemany, etc.? Creieu que una legislació laboral "pròpia", i sempre burgesa, beneficiarà a la classe obrera? Aquestes denominacions enganyoses són una picada d'ullet al botiguer de la cantonada, al fabricant local de iogurts artesanals, a l'intel·lectual o polític progre, etc. Serveixen per arrossegar a la classe obrera a defensar els interessos de la petita burgesia.

 "Curiosament", aquest auge identitari nacional coincideix amb el procés de radicalització que estan prenent determinades fraccions de la burgesia en veure reduir part del seu mercat fruit de la crisi actual. Amb freqüència, fraccions de la burgesia que no han estat capaces d'imposar els seus interessos, en vigílies de que el pastís s’empetiteixi i la competència augmenti, reclamen desesperadament el seu dret a treure benefici i a protegir el que consideren el seu espai vital geogràfic, el seu mercat, la seva nació. I, com ha succeït històricament, i succeeix en l'actualitat, a qui arrosseguen en els seus projectes nacionals? A la classe obrera.La burgesia viu en lluita permanent: al principi, contra l'aristocràcia; després, contra aquelles fraccions de la mateixa burgesia, els interessos de les quals entren en contradicció amb els progressos de la indústria i sempre, en fi, contra la burgesia de tota la resta de països. En totes aquestes lluites es veu forçada a apel·lar al proletariat, a reclamar la seva ajuda i a arrossegar-lo així al moviment polític.” (Manifest del Partit Comunista, 1848).

 La lluita d'un sindicat de classe, no pot obeir als criteris de classificació per nacionalitats imposades per la legalitat o la ideologia burgesa. Tot tancament en aquests límits és un absurd i constitueix un atropellament a la unió de la classe obrera, i en conseqüència un impediment al desenvolupament de la seva lluita. El sindicat ha de pugnar i lluitar activament per a unir a tots els treballadors, tinguin la condició legal que tinguin, reduint les diferències que debiliten la lluita obrera i creant un bloc granític format per una única classe: la CLASSE OBRERA.

 Solidaritat i Unitat dels Treballadors, com a sindicat de classe, no defensa cap pàtria, cap nació, cap bandera, cap color de pell, cap llengua, i en resum no s'identifica amb cap identitat nacional. La classe obrera és estrangera allà on es troba, doncs en aquesta societat només existeix com a tal pels interessos de la classe dels capitalistes, interessos que li són completament aliens. ¡ELS OBRERS, A TOTS ELS PAÏSOS, SOM ESTRANGERS!

 Companys! No deixem que el nacionalisme de la bandera que sigui ens porti a reivindicar cadenes d'or a la pàtria-cel·la que ens hagi tocat. Els obrers no tenim pàtria. Recuperem l'internacionalisme proletari i unim les nostres lluites sota l'única bandera de la classe obrera: LA BANDERA ROJA!

 

 

¡ZURRUNBILO NAZIONALISTAREN AURREAN: KLASEKO SINDIKALISMO ETA INTERNAZIONALISTA!

 

 "Lurralde guztien langileok arrotzak gara! Klase bakar bat, borroka bakar bat". Esaldi honek langileriko sindikatuaren izaera antinazionalista, antiabertzale eta internazionalistaren mamia konzentratzen du. Behin eta berriro banderetako bataila fratizida batera gu arrastatzen saiatzen direla ikustean, klaseko sindikatu bezala pentsatzen dugu esaldi honen esanahia esplikatzea, laburki izan arren, oso garrantzitsua dela, esaldi honek klaseko sindikalismoa erreklamatzen saitzen den edozein erakundearen izaera eta zentzua osatzen direla-eta, eta hortaz Langileen Elkartasun eta Batasun-ekoa ere bai.

 ¿Zer da nazioa? Burgesia, kapitalisten klasea, iraultzailea jaiotzen da feudalismoaren aurka eta zabaltzen da beste leku bateko eta kontrako interesak dauzkan beste burgesia batek aurreratu uzten dion arte, lege, pisu, neurri eta hizkuntz berdinaren azpian lurralde mugatua batzen du, MERKATU NAZIONALA sortzen du.

 ¿Zer da nortasun nazionala? Enpresarientzat, kapitalisten klasearentzat, munduak pastel handi bat irudikatzen zaie, haien "merkatua", eta indarra erabiltzeko gai izanaren arabera honen zati handiago edo txikiagoa lortuko dute. Horregatik, ohiko interesak dauzkan burgesia antolatzen da bere konkurrentzia osatzen dena aurka egiteko, eta horrela bere indar jarrera areagotzeko edozein lekutan. Merkatu nazionala, bere azal mistikoa nazioa dena, agertzen zaio bere toki partikular bezala, hezi eta garatu daiteken lekuan, eta, litekeena bada, merkatu berrietara beren burua proiektatzeko leku batetik bezala. Nortasun nazionala gizarte klase desberdinen fusioa besterik ez da baita burgesiaren ez beste inoren interesei gorputz fusionatu honen men egitea, “interes nazional” bezala kamuflatuta. Baina errealitatean nortasun nazional horrek, nazionalismoak, burgesiari interes zikunstantzial bat bakarrik osatzen dio, zeren eta enpresari guztiek heztea helburu dute, eta horrek luzarora limite eta estutasun nazional eta erregionalak gainditzea dakar. Eta dagokienean Andorra, Suiza edo Irla Kaimanetako nazionalistak bihurtzen dira. Errealitate hau mundu guztiaren begien aurrean dago: enpresariak langileari plusbalio gehiena atera dezaketen lekura joaten dira, zein herri edo lurralde den axola gabe. Era berean, langilea lana aurkitu dezakeen lekura joaten da ere, zein itsaso gurutzatu, distantzia ibili, edo arriskatu behar duen axola gabe. Langilea "libre" jaiotzen da gizarte kapitalistan, baina lan egin gabe ez dago soldatarik, eta soldatarik gabe ez dago salda platerrik mahaiaren gainean langilearen etxean, beraz, ustezko “askatasun” hori esklabo moderno bezala, soldatako langile bezala, kondizio onenak aurkitzen dituen lekura joateko betebeharra besterik ez da. Batzuek eta besteek muga nazionalak zeharkatzen dituzte; batzuk benefizio gehiagoaren bila, besteak bizirik irauteko beharragatik.

 ¿Zer lortzen du nortasun nazionalaren mugimenduetako inplikazioarengandik langileak? Bere miseriak iraunaztea. Burgesiaren zati mugatu baten interesak zaintzeari laguntzen du, bere interesen aurka aritzean, bai berehalako mailan, kanibalen klaseak -enpresarietakoak- bere buruari bereganatuko dion, interes nazionalaren izenean, plusbalio santua produzitzen, baita maila luzeagoan, gizarte burgesaren gainditzeko beharratik bere begirada desbideratzen eta ondoriozko lan soldatako abolizioaretik. Beste aldetik, orden kapitalista ikaragarrizko presio-eltzearen gainean eseritzen da, hori da, produkzio merkataritzaren anarkiakoa, bere superprodukzioaren krisiekin, munduko langile klasea, nazioarteko gizarte klase gehiena, ekintzari bultzatzen duena, arazo komun batekin eta klaseko interes komunekin. Burgesiak badaki nahiz eta zatikatuagoa den langile klasea, orduan eta arrakasta aukera gutxiagoak bere borrokek edukiko dituzte eta errazago inposatuko du produkzioaren interesentzako sakrifizioa.

 ¿Langile erakunde batek mugimendu nazional bat babes al dezake? Ez eta mila aldiz ez. Langile klase mundialak ororen egitasmo bat dauka eta hori da burgesia mundialaren erasoetatik defendatzea, horregatik, langile borroka limite nazionalen barruan itxitzea gutxienez ergelkeri eta arduragabekeri bat da. Bai ustezko “ezker” abertzaleari aldarrikatzen diren erakundeek, zein eskuin obreristari aldarrikatzen direnek, langile borroka klasen kontziliazio nazionalaren bidera arrastatu nahi dute, klase burgesaren benefizioarentzat bakarrik. Ustezko klase erakundeek errepikarika erabilitako kontzeptu interklasistak, adibidez “herria”, “gizartea”, “herritarrak”, “nazio zapadua”, klase langilearan ondoan, oso kuriosoak dira. ¿Enpresari katalan bat espainar edo alemaniar baten desberdina ote da? ¿Uste al duzue “berezko” lan legeriak, beti burgesekoak, on egingo diola langile klaseari? Engainagarri izen horiek kale-kantoieko dendariari, artisau ioguretako fabrikatzaile lokalari, intelektual edo politiko progreari, etab. begi-keinua dira. Langile klasea burgesia txikiaren interesak defendatzera arrastatzeko zerbitzen dira.

 "Kuriosoki", nortasun nazionaleko gorakada hau burgesiaren zati mugatu batzuek, krisi aktualarengatik bere merkatua txikitzen dela ikustean, radikalizazio prozesuarekin batera doa. Sarritan, bere interesak inposatu ezin izan duten burgesiaren zati batzuek, pastela txikitzear dagoenean eta konkurrentzia areagotzear dagoenean, amorroz benefizioa ateratzeko bere eskubidea eskatzen dute, baita bere ustezko bizi-espazio geografikoa, bere merkatua eta bere nazioa zaintzeko eskubidea. Eta historikoki gertatu eta gertatzen den bezala, nor arrastatzen du bere proiektu nazionaletara? Langile klasea.Burgesia etengabeko borrokan bizi da: hasieran, aristokraziaren aurka; gero, industriaren aurrerapena dela eta euren interesak kontraesanetan sartzen diren sektore bereko burgesiaren aurka, eta beti, azken finean, beste herrialde guztietako burgesiaren aurka. Borroka hori guztietan proletalgoari dei egitera beharturik ikusten da, bere laguntza eskatzera, honela mugimendu politikora herrestan eramanez.” (Alderdi Komunistaren Manifestua, 1848).

 Klaseko sindikatuaren borrokak, legeri eta ideologia burgesak inposatutako nazionalidadeen araberazko kriterioak ezin ditu bete. Limite horietan edozein itxiera absurdoa da eta langile klasearen batasunari bidegabekeri bat osatzen da, eta ondorioz bere borrokaren garapenariko traba bat. Sindikatuak langile guztiak, edozein legezko kondizioak dauzkan axola gabe, aktiboki batzeko borrokatu eta lehiatu behar du, langile borroka makaltzen duten diferentziak gutxitzeko eta klase bakar baten osatutako bloke granitiko bat sortzeko: LANGILE KLASEA.

 Hitz batez, Langileen Elkartasun eta Batasunak, klaseko sindikatuak bezala, ez du aberririk defendatzen, ez naziorik, ez banderarik, ez larru-kolorerik, ez hizkuntzarik, eta fin-finean ez du bere burua edozein nortasun nazionalekin identifikatzen. Langile klasea arrotza da aurkitzen den edonon, zeren eta gizarte honetan kapitalisteen klaseko interesentzat, berari osoki arrotzak zaizkionak, bakarrik existitzen da. ¡LANGILEOK, LURRALDE GUZTIETAN, ARROTZAK GARA!

 Lagunok! Ez dezagun utzi edozein banderako nazionalismoak aberri-gelan urrezko kateak errebindikatzeko bultzatzen. Langileok aberririk ez daukagu. Internazionalismo proletarioa berreskura dezagun eta gure borroka guztiak bat ditzagun langile klasearen bandera bakarraren behean: BANDERA GORRIA!

 

¡ANTE O VÓRTICE NACIONALISTA: SINDICALISMO DE CLASE E INTERNACIONALISTA!

 "Os obreiros de todos os países somos estranxeiros! Unha soa clase unha soa loita". Esta frase concentra a esencia do carácter antinacionalista, antipatriota e internacional do sindicato da clase obreira. Visto que, cada vez con máis insistencia, nos intentan arrastrar unha fratricida batalla de bandeiriñas, como sindicato de clase pensamos que é de extrema importancia explicar, aínda que sexa brevemente, o significado real desta frase, que constitúe o carácter e sentido de toda aquela organización que pretenda reclamarse do sindicalismo de clase, e por ende de Solidariedade e Unidade dos Traballadores.

Que é a nación? A burguesía, a clase dos capitalistas, nace revolucionaria contra o feudalismo e esténdese ata alí onde a burguesía doutro lugar e con intereses contrapostos lle impide seguir avanzando, unificando un determinado territorio baixo a mesma lei, os mesmos pesos, as mesmas medidas e a mesma lingua, creando o MERCADO NACIONAL.

Que é a identidade nacional? Para os empresarios, a clase dos capitalistas, o mundo representa un gran pastel, o seu "mercado", e dependerá da forza que sexan capaces de exercer que consigan ser posuidores dunha porción maior ou menor deste. Por iso, a burguesía con intereses comúns organízase para poder plantarlle cara a quen representa a súa competencia e así aumentar a súa posición de forza en tal ou cual sitio. O mercado nacional, do que o envoltorio místico é a nación, aparéceselle como o seu espazo particular, onde crecer, desenvolverse e se pode, dende onde proxectarse cara a novos mercados. A identidade nacional é pois a fusión das diferentes clases sociais e a submisión deste corpo fusionado aos intereses exclusivos da burguesía, camuflados sempre como "interese nacional". Pero en realidade esta identidade nacional, o nacionalismo, representa tan só un interese circunstancial para a burguesía, xa que todo empresario aspira a crecer, e isto implica co tempo superar os límites e estreitezas nacionais e rexionais. E cando convén vólvense nacionalistas andorranos, suízos ou das Illas Caimán. Esta realidade está ante os ollos de todos: os empresarios van alí onde poden extraer unha maior plusvalía ao obreiro, sen importar o país ou rexión de que se trate, así como tamén o obreiro vai alí onde poida encontrar traballo, sen importar o mar que teña que cruzar, a distancia que teña que andar e o que teña que arriscar. O obreiro nace "libre" baixo a sociedade capitalista, pero sen traballar non hai salario, e sen salario non hai o prato de sopa sobre a mesa do fogar do obreiro, así que esta suposta "liberdade" non é máis que a obriga de ir alí onde atope as mellores condicións como escravo moderno, como traballador asalariado. Uns e outros atravesan os límites nacionais; uns polo afán dun maior beneficio, os outros pola necesidade de sobrevivir.

Que obtén o obreiro coa súa implicación nos movementos identitarios nacionais? A perpetuación das súas miserias. Contribúe a protexer os intereses dunha determinada fracción da burguesía, actuando en contra dos seus propios intereses, tanto a nivel inmediato, producindo a santa plusvalía da que a clase dos caníbales -os empresarios- se apropiará en prol do interese nacional, como a máis longo prazo, desviando a súa mirada da necesidade da superación da sociedade burguesa e a conseguinte abolición do traballo asalariado. Por outra parte, a orde capitalista séntase sobre unha enorme pota a presión que constitúe a anarquía da produción mercantil coas súas crises de sobreprodución, que empuxa á acción á clase obreira mundial, clase social maioritaria a nivel internacional, cun problema en común e intereses de clase en común. A burguesía sabe que canto máis fraccionada estea a clase obreira, menor probabilidade de éxito terán as súas loitas e con maior facilidade impoñerá o sacrificio para os intereses da produción.

Pode unha organización obreira de clase apoiar un movemento nacional? Non e mil veces non. A clase obreira mundial ten un proxecto en común que é defenderse dos ataques da burguesía mundial, co cal, encerrar a loita obreira dentro dos límites nacionais é como mínimo unha estupidez e unha irresponsabilidade. Tanto as organizacións que se reclaman da suposta "esquerda" nacionalista, como da dereita obrerista, están para arrastrar a loita obreira cara ao camiño da conciliación nacional de clases, só en beneficio da clase burguesa. É curioso ver o emprego recorrente por parte destas organizacións supostamente de clase de conceptos interclasistas como "pobo", "sociedade", "cidadanía", "nación oprimida" ao lado de "clase obreira". Acaso un empresario catalán é diferente dun español, alemán, etc? Acaso credes que unha lexislación laboral "propia", e sempre burguesa, beneficiará á clase obreira? Estas denominacións enganosas son un xesto ao tendeiro da esquina, ao fabricante local de iogures artesanais, ao intelectual ou político progre, etc. Serven para arrastrar á clase obreira a defender os intereses da pequena burguesía.

 "Curiosamente", este auxe identitario nacional coincide co proceso de radicalización que están a tomar determinadas fraccións da burguesía ao ver reducir parte do seu mercado froito da crise actual. Con frecuencia, fraccións da burguesía, sen tendo sido capaces de impoñer os seus intereses, en vésperas de que o pastel se empequeneza e a competencia aumente, reclaman desesperadamente o seu dereito a sacar tallada e a protexer o que consideran o seu espazo vital xeográfico, o seu mercado, a súa nación. E, como sucedeu historicamente, e sucede na actualidade, a quen arrastran nos seus proxectos nacionais? Á clase obreira. "A burguesía loita incesantemente: primeiro, contra a aristocracia; logo, contra aqueles sectores da propia burguesía,cando os seus intereses chocan cos progresos da industria e sempre contra a burguesía dos demais países. Para librar estes combates non ten máis remedio que apelar ao proletariado, reclamar o seu auxilio, arrastrándoo así á palestra política. " (Manifesto do Partido Comunista, 1848).

 A loita dun sindicato de clase, non pode obedecer aos criterios de clasificación por nacionalidades impostas pola legalidade ou a ideoloxía burguesa. Todo encerro nestes límites é un absurdo e constitúe un atropelo á unión da clase obreira, e en consecuencia un impedimento ao desenvolvemento da súa loita. O sindicato debe pugnar e loitar activamente para unir a todos os traballadores, teñan a condición legal que teñan, reducindo as diferenzas que debilitan a loita obreira e creando un bloque granítico formado por unha única clase: a CLASE OBREIRA

 Solidariedade e Unidade dos Traballadores, como sindicato de clase, non defende ningunha patria, ningunha nación, ningunha bandeira, ningunha cor de pel, ningunha lingua, e en resumo non se identifica con ningunha identidade nacional. A clase obreira é estranxeira alí onde se encontra, pois nesta sociedade só existe como tal polos intereses dos capitalistas, intereses que lle son completamente alleos. OS OBREIROS, EN TODOS OS PAÍSES, SOMOS ESTRANXEIROS!

 Compañeiros! Non deixemos que o nacionalismo da bandeira que sexa nos leve a reivindicar cadeas de ouro á patria-cela que nos tocase. Os obreiros non temos patria. Recuperamos o internacionalismo proletario e unamos as nosas loitas baixo a única bandeira da clase obreira: A BANDEIRA VERMELLA!

 

 

 

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